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Arriba el Activismo y las Marihuanas Joaquin.

Por Eder Arteaga y Daniela Camacho Ayala

Actualmente vivimos en un México consecuente de eventos históricos que definieron el curso discursivo de la marihuana y nuestra relación con ella. 

 

Estos eventos históricos son los antecedentes de las situaciones de riesgo que, teorizamos, viven los consumidores de marihuana en guadalajara y su zona conurbada. Por ello la hipótesis propuesta fue identificar las situaciones de riesgo para los consumidores y activistas del cannabis sin embargo detectamos un común denominador entre la percepción de peligro y la normalización de la misma. Este presente documento refleja la influencia del discurso político dominante sobre la sensación de seguridad. 

Es importante detectar los eventos históricos clave que llevaron a la prohibición de la marihuana y más tarde crearían las bases para el surgimiento de: organizaciones delictivas, como el narcotráfico, y las campañas de miedo. Estas campañas se necesitaban para el control de la opinión pública hacia los migrantes latinoamericanos, esto inició con Harry H. Anslinger, el comisionado de la oficina federal de narcóticos de USA, cuando lanzó su campaña de criminalización por uso de marihuana, el objetivo fue relacionar el consumo con actividades delictivas. 

El 4 de abril del 2021 se llevó a cabo la 13a Rodada Cannabica THC en Guadalajara, en el Parque Rojo, como punto de reunión, donde hubo gran integración por la comunidad y consumo de marihuana al aire libre. El evento fue organizado por 4:20 Guadalajara, un  colectivo de ciudadanos a favor del respeto hacia los consumidores de cannabis. Dentro de este evento también se llevó a cabo una mesa de diálogo con candidatos a diputaciones locales. Con la intención de encontrar respuesta a nuestras preguntas de investigación, entrevistamos a cinco personas entre ellas a Guillermo Barragan.

 

Un empresario y canacultor, el cual se describe como una persona que propaga la cultura del cannabis y empresario en relación con el cannabis, desde hace siete años. 

 

“Hace siete años salí del closet verde y me integre a lo que es el activismo en pro del cannabis y pues soy un usuario que estoy a favor de cualquiera de los usos del cannabis en cualquiera de sus formas” (Barragán G, 45 años)

 

Guillermo se describe como un individuo dentro de un closet el cual representa el hacer algo oculto o prohibido, no solo en práctica si no en la manera de identificarse a sí mismo a pesar de resaltar que si se considera un activista y haber consumido por primera vez desde hace más de 22 años. 

 

La primera vez que Guillermo probó la marihuana fue un recuerdo que causó una gran impresión en él de manera positiva el 13 de diciembre del 97. 

 

“Yo un viernes salí en la noche, fume mi primer gallo, fume con mis amigos, salí de fiesta, baile, me la pase muy bien y llegue a mi casa muy agusto a dormir muy muy bien…me lo fume y dije esto es lo mío, de aquí para adelante es lo que quiero en mi vida y de ahí en adelante fume” (Barragán G, 45) 

 

A pesar de considerarse un fumador social del cannabis detectamos una relación positiva hacia su experiencia en un origen no solo con su anécdota primeriza, si no también por la oportunidad que tuvo para ayudar a una familiar de edad mayor que a condición de su estado de salud le pidió que le consiguiera la marihuana.

 

“La verdad es que era una señora muy alegre, muy contenta, muy divertida y cuando yo la vi en esa situación la verdad es que si me partió el alma y sentí medio feito”. 

 

“Y ella me dijo ‘Oye yo alguna vez escuche que platicaste que fumabas marihuana y eso me ayudaba, y el doctor me dijo que eso me puede ayudar, que puedo llevar mejor la enfermedad y ¿me puedes conseguir?’.” 

 

Guillermo relata que fue buscado por ella puesto que el comunica abiertamente con su familia su consumo casual. Es distinguible que esa aproximación de empatía marcó su concepto sobre sí mismo de manera positiva y tuvo de primera experiencia un cuestionamiento al estigma sobre las utilidades del cannabis de manera médica  y lo explica así.

 

Como extra Guillermo nos comparte cómo este acercamiento lo hizo aprovechar un viaje que tuvo a Amsterdam donde la regularización de la marihuana ya se encuentra resuelta.

 

“tuve la oportunidad de viajar a europa y llegue a amsterdam y cuando fui a las tiendas y vi la flor y vi como la cultivan y vi la semillas y probé la marihuana cultivada dije en la vida vuelvo a fumar de esta otra cosa que venden en la gente y dije sabes que me tengo que capacitar tengo que saber cómo y tengo que hacer yo mi propia flor” (Barragán G, 45)

 

Relacionamos el estado sociopolítico primer mundista al cual accedió después de las anteriores experiencias lo que llevó a dar un paso más allá, al activismo, al autocultivo y las posibilidades de esta planta y era el tipo de situaciones las que ahora lo llevaron a los cursos con los mismo organizadores de la mesa de diálogo a la que nos presentamos.

 

Al preguntarle qué problemas ha detectado que han cambiado en su vida una vez que se involucró al activismo cannábico nos señaló solamente una cuestión y este fue la estigmatización.

 

“de pronto la gente cree que eres maleante y la verdad es que yo soy empresario, tengo tres empresas y conmigo trabajan 75 u 80 gentes” 

 

Destacamos el estereotipo inmerso en el mismo a pesar de su posición a favor del consumo y nos da razón de ello de la siguiente manera. 

 

”mi generación creció con el estigma de que el marihuano era el teporochito o el homeless que estaba en la calle y decían ahí viene un marihuano y con eso lo relacionas con una persona como se llama, de la calle” (Barragán G, 45).

 

Un elemento que llamó nuestra atención fue la percepción de peligro y su relación a lo normalizado al grado de no detectarlo como situaciones de riesgo.  

 

“Realmente con la cuestión de seguridad, con eso, no he tenido problemas. Tampoco nunca ando cargando las grandes cantidades ni fumo por ejemplo en una plaza pública, si voy caminando en la calle la verdad es que si fumo pero si no no busco pues.” 

 

Otra entrevistada fue Jenifer una mujer de 18 años que consumió marihuana por primera vez a los 15 años. Aunque el dicho evento fuese su primer activismo, Jenifer comparte su apertura por el movimiento y nos comparte los problemas de acoso por parte de los policías que expresa “aunque no te vean fumando te llegan”.

 

“A mí me pasó que en el centro de Guadalajara estaba con un exnovio y llegaron dos policías muy agresivos, nos empezaron a revisar, nosotros si estábamos portando, pero no la estábamos fumando, los polis te ven y te juzgan, te quitan o te mochas con dinero” (Jenifer, 18 años). 

 

El estereotipo del policía en México parece ser una constante alrededor de los entrevistados y es sostenido por situaciones reales que se han vuelto conocimiento cultural. Esto ayuda a nuestra pregunta de investigación al identificar a los actores partícipes. 

 

Dentro de las situaciones destaca Jenifer el riesgo de ir a “un punto”, que son ubicaciones para comprar y/o consumir drogas. Pero su tardía regularización ha limitado las opciones. 

 

“si fuera legal nosotros podríamos ir a cualquier tienda y comprarla, como no es legal tenemos que ir al punto de venta y las personas no siempre son agradables, a veces te faltan al respeto, te puedes encontrar con todo tipo de gente, si resulta peligroso a veces” (Jenifer, 18).

 

Para Juan Pablo un joven de 24 años su experiencia fue tranquila al fumar por primera vez expresa “creo que ni me pegó” y destacamos el prejuicio del consumidor nuevo, al esperar una serie de sensaciones influidas por el propio estigma a sus 16 años.  

 

Juan Pablo destaca que su consumo constante no afecta a su condición física, pues nos describe las actividades que le gusta hacer durante o antes de fumar.

 

“Yo hago mucho ejercicio, estoy acostumbrado a andar en bicicleta, entreno, voy al nevado y e fumado allá arriba y todo bien. A mí no me afecta en mis actividades diarias, yo chambeaba y fumaba cannabis antes de irme a trabajar, yo consumo diario varias veces” (Juan Pablo, 24 años).  

 

Aunque acepta que su consumo tiene relación a no concretar ideas y es algo en lo que está trabajando. El nos relata que lo han parado en Guadalajara a sus 18 años y describe cómo los extorsionan los policías, “De más chico me llegaron a parar en Guadalajara, no era nada, solo una chora, teníamos como 18 y 19 años, nos tumbaron 200 pesos, otra vez en iba en bici y nos pararon y de solo vernos nos empezaron a esculcar”. 

 

“Yo le dije la neta si traigo un gallo y le dije que tenía 50 varos, parece que cuando andan en bici son más baratos (se ríe) y ya le iba a dar el gallo y me dice: quédatelo “ (Juan Pablo, 24).

 

Nuestro entrevistado distingue un cinismo e intencionalidad al pararlo que concluye en ni siquiera recoger el elemento ilegal porque solo es un medio para la extorsión y destaca que si hay que cuidar en qué lugares o zonas consumes. por lo que entendemos la definición de espacio público y cómo se relaciona con el consumo para él. 

 

Juan Pablo nos compartió una apertura por la legalización, justificando la apertura de mercados legales, los impuestos y alternativas al narcotráfico, reflejo un conocimiento racional y concluye invitándonos a lo siguiente.

 

“No hay que juzgar a los marihuanos, mucha gente tiene el prejuicio del marihuano flojo, pero también hay marihuanos exitosos, no tiene nada de malo.  Yo estoy a favor del autocultivo, yo tengo mis plantas. La opción más viable como consumidor es el autocultivo, producir lo que te fumas para ti y ya, así sabes lo que te fumas” (Juan Pablo, 24).

 

El estigma vuelve a ser el elemento principal distinguible entre su discurso, características como el prejuicio sigue jugando un papel para estos entrevistados y polariza los tipos de marihuanos que puede ver, aún percibible que es a razón de la marihuana por lo que son así, flojos o exitosos.   

 

Por último, se recuperó una entrevista a Jaqueline Herrera de 32 años, licenciada en enfermería en Azusa Pacific University por la periodista Daniela Camacho el 12 de marzo del 2021. Destacamos esta entrevista por su puesto como asesora cannábica de la cámara de diputados del estado. 

 

Su consumo al igual que los demás fue recreativo y con la peculiar ignorancia de un consumidor primerizo. Uso los medios convencionales del “proveedor de esquina”, donde la curiosidad fue el motor. 

 

Esta experiencia a sus 19 años surgió en Tecate con un familiar y género carcajadas y admiración por el cielo, la experiencia giró en torno a conversaciones y que permitió a Jaqueline a consumir dos años más tarde. 

 

“estaba en mi carro, me acuerdo de que fue en Tecate con un primo y de la nada nos empezamos a carcajear porque estábamos mirando estrellas, empezamos a hablar de ovnis y de ahí fue hasta dos años después que volví a consumir” (Jaqueline, 32 años). 

 

Haría falta contextualizar que la licenciada cuenta con una marca de CBD, la cual inició por una condición personal, el propio prejuicio sobre los medicamentos convencionales fue la que la llevó a probar opciones naturales a sus 20 años.

 

“Tengo endometriosis, a raíz de esto me dieron muchos fármacos para poder apaciguar el dolor, yo nunca he sido muy fan de los medicamentos, yo dije “ya no puedo más” no podía estar llevando un kit de medicinas a todos lados porque me voy a poner mal, yo pensé en alternativas naturales y comencé a investigar sobre lo que podía consumir, yo fumaba los fines de semana y eran los fines de semana más a gusto porque no sentía nada” (Jaqueline, 32).

 

La utilidad de la marihuana abrió camino a Jaqueline como lo fue para otros entrevistados, la utilidad refleja ser un camino a parte de su uso recreativo para muchos. Es sutil, pero se detecta una validación sobre el consumo en relación con el ocio por el placer, aunque no se explaya de manera literal.

 

“Tengo una enfermedad crónica, la cual hace que mi cuerpo esté en estado de dolor permanente, me recetaron varios fármacos y lejos de ayudarme solo me hacían sentirme adormecida o de hecho me ponía peor, poco a poco fui buscando alternativas más naturales y me fui educando y buscando la manera de hacer mi propio producto para uso personal” (Jaqueline, 32). 

 

Las razones que nos da Jaqueline son las limitadas opciones para personas con su condición la que la llevó a generar una comunidad. 

 

“De ahí regalaba de pronto lo que hacía a amistades y conocidos que tienen padecimientos crónicos, y ellos mismos me inspiraron a crear este proyecto” (Jaqueline, 32).

 

Alrededor del estigma la Licenciada nos agrega el tabú, la ignorancia, la contradicción de su penalización cuando existen estos beneficios. 

“A la planta la han hecho tan tabú y a mí me enojan los comentarios llenos de ignorancia, que se cierran tanto y no quieren tomar algo que les va a hacer bien. Siento que para combatir esto hay que educar a la gente, puedes aliviar a las personas y que ellas en su experiencia se den cuenta de cómo es realmente” (Jaqueline, 32).

“Hay mucho aún que recorrer, esta maravilla de planta la han convertido en algo muy infame que va de la mano con el tabú y la verdad es que no es así, y satanizar algo que puede ayudar enormemente a las personas, y al mundo es terrible. Y muy triste. Necesitamos evolucionar nuestra mentalidad y estar abiertos a esta semilla basándonos en ciencia y efectividad” (Jaqueline, 32).

Daniela Camacho
Periodista en formación, apasionada por los movimientos sociales y el arte

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