Reportajes

Así se vacunan los profes de Jalisco

Por: Iván González Vega

Este texto podría decir simplemente que alguien salió de su casa a las 12:00 y a las 14:00 ya estaba de regreso, vacunado contra el covid 19, sin particulares molestias en el brazo y nada que lo incomodara más allá del tráfico y el solazo del 30 de abril en Guadalajara. Si la pregunta es cuánto se tarda uno en que lo vacunen, podría decirse que, para el personal de educación que fue citado en el Auditorio Benito Juárez, la experiencia exige un promedio de 45 minutos, pero según su suerte puede ser tan solo media hora. Hay momentos en que ni siquiera se detiene la fila. ¿Así van a ser todas las demás jornadas de vacunación para los mexicanos? Quién sabe. Pero ahora ya sabemos que las cosas pueden ser eficientes y hasta amables.

A todo el personal del sector educación en Jalisco le toca vacunarse contra covid 19 esta semana: entre el miércoles 28 de abril y martes 4 de mayo se espera aplicar su respectiva dosis a unas 200 mil personas en todo el territorio estatal. Están convocados profas y profes, pero también personal administrativo y de apoyo de todos los niveles de educación (de todos modos, para abreviar, allá adentro a todo el mundo le dicen “maestra, maestro”). Este viernes 30 había gente muy joven y gente mayor caminando alrededor del Auditorio Benito Juárez de Zapopan: si alguien llegaba con bastón o parecía caminar con dificultades, antes que otra cosa le ofrecían una silla de ruedas. Si alguien llegaba con dudas lo pescaban en la entrada para atenderlo. Las decenas de personas de chaleco amarillo, jóvenes y mayores, daban las buenas tardes y pedían que los candidatos a la vacuna llevaran su credencial de elector en la mano. Y los profes y empleados y demás no tenían que hacer nada más que caminar.

El contraste era evidente, pero también lamentable: semanas antes miles de ciudadanos mayores de 60 años de edad debieron enfrentar jornadas de vacunación con organización mucho menos exitosa: filas largas bajo el sol y la duda acerca de si alcanzarían o no el medicamento, como mínimo. Hubo excepciones y sedes que facilitaron el ejercicio a los mexicanos de setenta, ochenta, noventa años de edad, pero, en general, una primera reflexión tras la convocatoria al personal de educación es que ojalá se hubiera atendido así a los adultos mayores de Jalisco. Y la siguiente, que ojalá ningún otro grupo de mexicanos deba sufrir aquel trato deficiente o, de plano, maltrato.

“Yo por eso me esperé”, confesó la asistente Laura Gutiérrez, empleada en preparatoria y de 66 años de edad. “Sí escuché que los estaban tratando muy mal y decidí aguantarme un poquito, y qué bueno que me tocó tan pronto”.

Llegue a su hora

Los organizadores de la vacunación para el sector educativo son claros: no hace falta que usted llegue a su sede horas antes de la cita y, por el contrario, es mucho mejor si es simplemente puntual. En los 13 puntos de vacunación las puertas abren a las 7:30 de la mañana.

Ingreso al Auditorio Benito Juárez. El personal insiste en que es suficiente llegar unos minutos antes de la hora de la cita. Fotografía: Iván González Vega/380GDL.

El subsecretario de Administración de la Secretaría Educación Jalisco, Gerardo Rodríguez Jiménez, afirmó que, efectivamente, las lecciones aprendidas están a disposición de otras autoridades del país: por estos días los funcionarios jaliscienses han estado recibiendo a sus pares de estados como Sonora y Guanajuato para ofrecerles capacitación; este mismo miércoles atendieron al secretario de Colima y sus colegas, porque en esa entidad vecina la vacunación comienza el 5 de mayo.

El funcionario jalisciense, coordinador general del operativo a escala estatal, explicó que, de acuerdo con su visión, varias cosas permitieron hacer una diferencia: el sistema de registro en línea y la colaboración con los centros educativos del estado facilitaron construir una base de datos en poco tiempo; la organización de los turnos incluyó tecnología que permite que cada candidato a la vacuna reciba archivos y códigos ya precargados; hay colaboración, asegura, entre secretarías y dependencias locales, estatales y federales.

Pero Gerardo Rodríguez también admitió que una clave de la fluidez con que reciben por estos días al personal de educación es la participación de los brigadistas: unas 2,200 personas, entre voluntarios y empleados públicos, que cubren tres diferentes turnos cada día, y que han merecido apoyo de organizaciones privadas y empresas que envían alimentos, bebidas y hasta dulces para este personal.

“Este ejercicio ha motivado la solidaridad entre todo el mundo”, observó el subsecretario, que insistió en que el Gobierno de Jalisco ofreció el software desarrollado, la metodología de trabajo y la experiencia a otras administraciones del país.

Si usted necesita silla de ruedas, vaya a vacunarse

Luis Uribe, estudiante en el Instituto Tecnológico José Mario Molina Pasquel y Henríquez, se anotó como brigadista para cumplir con su servicio social, y estuvo estuvo miércoles, jueves y viernes ayudando con sillas de ruedas a quienes tenían dificultades para caminar; explicó que las filas para quienes recibirán vacuna son de 10 sillas por vez, y llegaron a tener filas integradas por 10 personas en sillas de ruedas.

Su invitación fue contundente: cualquier persona con problemas para desplazarse recibirá ayuda en el camino hasta la vacuna, para que no se quede en casa si ya le toca. Sugirió leer muy bien los requisitos y verificar que uno lleva impresos todos los documentos necesarios, aunque, igualmente, en caso de dudas cualquier persona recibirá ayuda en el módulo de vacunación.

La espera por la inyección. La vacuna para el sector educación es CanSino, de una sola dosis. Fotografía: Iván González Vega/380GDL.

Dentro del Auditorio, filas de sillas, sana distancia mediante. Un grupo de jóvenes asistentes médicos vestidos de azul de arriba abajo y cubiertos con trajes especiales, algunos pocos chalecos amarillos, otros voluntarios y policías vigilando todo. Los médicos le pedían a las personas que ocuparan una silla y luego alguno daba instrucciones y ofrecía repetirlas: aplicaremos la vacuna CanSino, es una sola dosis, les pedimos que permanezcan sentados durante 15 minutos después de que los vacunen; por favor revisen su comprobante para que nos avisen si tienen alguna condición como hipertensión o diabetes; si alguien le tiene miedo a las agujas no se preocupe que es un piquetito muy rápido (risas de las empleadas de Cobaej); hoy no vayan a hacer ejercicio y hay que evitar beber alcohol durante cinco días (más risas pero ahora de todo el mundo), ya sé que ya va a ser el Día del Maestro pero sí alcanzan a recuperarse, pobres de los que vienen el último día.

Y de repente, sin protocolo, salieron las jeringas. Una de las médicas se quedó cuidando la hielera y sus dos compañeras se dedicaron a vacunar a los ocupantes de dos filas, persona por persona, con rapidez clínica. En cinco minutos, 20 personas se habían convertido en mexicanos vacunados contra la covid 19.

Hubo, por supuesto, muchas selfis. Cada persona quería grabar o fotografiar el momento. Una de las médicas se ofreció para tomar foto a un grupo y hasta propuso “pero sonrían, que se vea que están contentas”. Allí comenzaron los 15 minutos de espera y la única queja fue que, al terminar, hubo envidia: en las filas de más allá el personal médico había pedido a sus vacunados que hicieran algunos movimientos sencillos (alzar los brazos, girar las manos, abrir los brazos, dejarlos descansar) para verificar que nadie sentía algún efecto secundario extraño. “¿Y nosotros no vamos a hacer ejercicio?”, pero ya las demás maestras y los demás maestros se habían levantado, rearmaban la fila india y salían del Auditorio por la calle Club Oro. En el camino veían a las personas que, sentadas bajo un toldo, esperaban su turno para entrar a uno de los baños portátiles dispuestos para la ocasión; parecía que allí era más larga la espera que para la vacuna.

Al profesor Juan Carlos Bautista ya lo esperaban afuera; iba feliz, “contento porque poco a poco vamos a ir protegiéndonos todos en la familia”; ni su esposa ni sus hijos se han vacunado aún, pero quería presumirles. A Lupita Cervantes (“no soy maestra, pero dígame maestra”) le pareció que “hay que agradecerle a toda la gente que está atendiéndonos con esta organización, porque es muy rápido venir a vacunarse”. María del Carmen Zepeda también tuvo palabras de agradecimiento, pero no dejó de lamentar “que no hubieran tratado así a la gente mayor, que no se merecen que los atiendan como a ciudadanos de tercera”. Y Héctor Portillo, quien quiso hablar poco, solo aceptó comentar lo siguiente: “A ver si esto funciona, porque ya no aguanto esta maldita epidemia”.

Si alguien tenía cita a las 12:30, antes de las 13:30 horas ya estaba en la calle. Caía el solazo y el tráfico, pesado, podía arruinarle al humor a cualquiera.

Pero, al menos, ya estaba vacunado.

Trabajo en educación y quiero que me vacunen

Este periodo de vacunación es solo para las personas que en Jalisco actualmente trabajan en el sistema de educación estatal, en centros educativos públicos y privados, y de de cualquier nivel, y tanto docentes como empleados administrativos y auxiliares.

Entre a este sitio web y confirme, con su CURP, si su centro educativo lo registró. Después imprima los dos documentos que ese sistema le entregará (quizá es necesario que espere por ellos, pero el mismo sitio web le dirá cuánto).

Si el sistema no lo reconoce, pero usted es empleado en activo, vaya al módulo de vacunación que le corresponde y pregunte por la Mesa de Incidencias. Allí revisarán su caso y, si su centro de trabajo tuvo algún problema para registrarlo, lo resolverán.

¿Dónde me toca la vacuna?

Revise aquí en dónde atienden al personal de su municipio.

Hay 13 sedes en Jalisco y dos de ellas atienden al personal de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, El Salto, Juanacatlán, Zapotlanejo, Cuquío, Ixtlahuacán del Río y San Cristóbal de la Barranca. En el Auditorio Benito Juárez se atiende al personal educativo en general; en el Auditorio Telmex se atiende solamente al personal de la Universidad de Guadalajara.

Las otras 11 sedes están en

  • Lagos de Moreno
  • Tepatitlán de Morelos
  • Ocotlán
  • La Huerta
  • Puerto Vallarta
  • Cocula
  • Colotlán
  • Autlán de Navarro
  • Zapotlán el Grande
  • Chapala
  • Ameca
Iván González Vega
Editor de 380GDL y profesor de Periodismo ITESO. Trabaja en medios de comunicación desde 1994.

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