Es necesario que las comunidades campesinas participen del mercado regulado con la mayoría de las licencias para el cultivo: Instituto RIA 

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Cannabis: México va por un modelo de justicia social

Por: Andrea Cajiga  

Guadalajara, 20 de abril de 2021.-  La prohibición no es la narrativa oficial, ahora es la regulaciónafirma Jorge Herrera, activista cannábico y cofundador de Instituto RIAquien propone una reforma a las políticas de drogas con un marco de justicia social. El activista e internacionalista dio una entrevista a 380GDL para discutir dónde está México en materia de regulación.  

¿Cómo se ve una política de drogas con perspectiva de justicia social y qué tan cerca estamos de tenerla en México? 

Buscamos evidenciar los impactos que ha tenido la política prohibicionista y la guerra contra las drogas en México, y preguntarnos por qué deberíamos transitar hacia un mercado regulado.

Ahora tenemos el foco en la política de regulación, que se centra en garantizar mejores condiciones para las poblaciones vulneradas. Eso se traduce en que a las personas usuarias se les garanticen sus derechos, al no aplicarse controles innecesarios o requisitos excesivos para acceder a la planta. La ley que se propone está contemplando varias vías de acceso para personas usuarias, pero pone requisitos muy restrictivos que pueden violar los derechos humanos. 

En la parte de perspectiva social nos enfocamos en las comunidades cultivadoras y en cómo nivelar las balanzas de desigualdad. Queremos que estas comunidades de campesinos, que son quienes han vivido las intervenciones del Ejército por un lado y las extorsiones del crimen organizado por el otro, tengan cabida en el mercado legal regulado.

En Instituto RIA identificamos algunos principios que debe tener una política pública para tener preceptos de justicia social. El primero es reconocer que existen estas dinámicas de opresión y privilegio y generar acciones para nivelar las balanzas de desigualdad; luego, designar recursos y canalizar esfuerzos para asegurar que estas poblaciones son consideradas.

¿Qué cambios piden los colectivos que se hagan a esta ley para evitar la violación de derechos? 

Cuando salió de la Cámara de Senadores la ley contemplaba tres vías de acceso: autocultivo, asociaciones cannábicas y mercado regulado. Pero en cada una de esas vías vemos deficiencias o limitantes al tema de derechos. En el de autocultivo, el Senado decidió que no sería necesario pedir un registro o una licencia, pues se debatió que esto era estigmatizante y discriminatorio. Sin embargo, cuando la ley pasó a la Cámara de Diputados se volvió a implementar este mecanismo.

En las asociaciones cannábicas se está estableciendo un límite de hasta 50 plantas y 20 miembros por asociación. Esto es no entender las realidades del mercado. Las asociaciones cannábicas no tienen fines de lucro ni comercialización, sino de autoabastecimiento para sus integrantes. Entonces, ¿por qué poner un límite? Además, es inconstitucional poner un límite al derecho de asociación.

En el tema del mercado regulado, cuando la ley salió del Senado había un transitorio que especificaba que 40% de las licencias de cultivo debían ir a comunidades campesinas, a ejidos que han vivido los impactos de la prohibición; eso ya no está.

En el mercado regulado se establecen cinco licencias: cultivo, transformación, comercialización, exportación e investigaciónPero ahora se estableció una licencia integral que pretende que puedas participar en todas las partes de la cadena de producción; importación y exportación no está permitido, pero cultivar, transformar, comercializar y distribuir sí. Nosotros sugerimos que esa licencia vaya dirigida exclusivamente a estas comunidades campesinas. Así, si tienen su cultivo, también pueden poner su dispensario.

Creemos que las pymes sí podrían beneficiarse de esta licencia integral ya que quizá no tengan una gran inversión para estar y mantenerse en una sola parte de la cadena, y tampoco hay riesgo de que monopolicen y acaparen el mercado.

¿Cómo se podría regular el mercado evitando que empresas extranjeras se apropien de él? 

En la implementación de la ley se va a tener que poner el ojo en cuestiones de licencias de cultivo, pero también de distribución: ¿cómo hacemos para que estas licencias sean accesibles a personas que actualmente distribuyen sustancias, pero que quieren hacerlo desde un régimen legal, con todos los beneficios que eso implica? Además, deberíamos hacer una campaña de comunicación masiva para dar a conocer los beneficios que tiene el participar en un mercado legal, como el acceso al sistema de repartición de justicia. Y como ya mencioné, otorgando la mayoría de las licencias de cultivo a comunidades campesinas.

¿Qué efectos tienen los discursos conservadores en materia de regulación y en la percepción general del cannabis?

Es un discurso que no reconoce los muchos usos que se le pueden dar a las drogas. A la planta de cannabis en específico se le pueden dar usos medicinales o terapéuticos.

En el tema del uso personal, la discusión se ha ido sobre si se dice uso lúdico o uso recreativo. Nosotros usamos el término uso adulto o uso personaljustamente porque existen muchos contextos en los que se usan sustancias, no solamente en la recreación o cuando estás en una fiesta, sino cuando quieres descansar un poco o cuando quieres concentrarte mejor en tus actividades.

Ese discurso de “las personas que usa drogas están enfermas” reproduce el estigma y la narrativa que sostiene la prohibiciónCreo que el discurso no debería señalar a los usuarios, sino informar sobre los muchos tipos de consumo. El consumo responsable, el consumo problemático, el cómo podemos tomar mejores decisiones al utilizar sustancias, etcétera. Éste es un discurso con muchas más herramientas y que no estigmatiza a un sector de la población.

¿Qué falta por resolver en cuanto al proceso legislativo y cuál es el horizonte que se abre a partir de esta legislación?

Todavía queda ver cuáles son el modelo y los mecanismos que va a decidir el Congreso. Necesitamos ver cómo se va a evitar la creación de grandes monopolios para proteger a las comunidades cultivadoras. Nosotros vamos a seguir dándole continuidad a este proceso. Queremos informar sobre política de drogas en otros estados fuera de la Ciudad de México y asegurarnos de que los protocolos estén bien direccionados dentro de un marco de justicia social.

 

Este dictamen también afecta cuestiones de movilidad, de salud e incluso de educación¿Se está contemplando todo este contexto? ¿Lo están contemplando los activistas cannábicos?

El proyecto se blinda lo suficiente al establecer la diferencia entre un consumo responsable y un consumo abusivo, como ellos le llaman. Además, se menciona la necesidad de generar políticas de reducción de riesgos, la promoción del consumo responsable la prevención de las adicciones; la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic) va a estar encargada de esto. 

Ahora se reconocen diferentes consumos. No se está pensando en enfocar toda la atención a la prevención, sino en reconocer que ya existe gente usuaria, y que lo que importa es reducir los riesgos de ese consumo que ya existe a través de la información.

¿Qué opinas de que sea la Conadic la dependencia encargada de otorgar las licencias?

Proponíamos crear un nuevo instituto que dependiera de la Secretaría de Gobernación bajo el entendido de que este no es sólo un tema de salud pública, sino de economía, derechos humanos, desarrollo de la personalidad, etcétera. Sin embargo, entendemos el tema del presupuesto y la austeridad republicana.

ASÍ AVANZA LA REGULACIÓN DEL USO DE CANNABIS EN MÉXICO

 

  • El 10 de marzo de 2021, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó la Ley Federal para la Regulación del Cannabis, hasta ahora publicada como anteproyecto. La Suprema Corte de Justicia de la Nación puso de plazo el 30 de abril para que la Cámara de Senadores legislara los cambios pertinentes a esta minuta.
  • Tras reconocer varias deficiencias en el texto propuesto, y de solicitar una cuarta prórroga a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para postergar esta legislación, la Comisión de Justicia del Senado de la República aprobó sin cambio alguno la minuta de la Cámara de Diputados. Esto, a pesar de incumplir el mandato de la Corte para legislar sobre el uso lúdico de la marihuana.
  • La regulación polariza a la sociedad y a las bancadas. La discusión sobre cómo regular el cannabis continúa en las comisiones de Salud y Estudios Legislativos Segunda, para definir si se aprueba o se rechaza el dictamen.

Amaya Ordorika, coordinadora de ReverdeSer colectivo, dijo que tenemos que pensar en las batallas a largo plazo; ¿cuáles son esas batallas? ¿Qué sigue a largo plazo?

(Sonriendo, da un golpe a la mesa con el puño) Queremos una descriminalización efectiva de todas las drogas. Lo que sigue es promover una descriminalización; que ya no se persiga el uso de sustancias, que ya no se viva extorsión por parte de las autoridades, que ya no haya una sanción ni penal ni desproporcionada al consumo o a la portación de drogas basado en cantidades. Porque lo que es ridículo en la legislación mexicana es que no hay presunción de inocencia en temas de narcotráfico o narcomenudeo. Hoy en día, la legislación dice que puedes portar hasta cinco gramos de cannabis; si a ti te encuentran seis, solo por portar ya puedes ser acusado penalmente. Eso es algo sí queremos abordar, aunque no sea en esta ley.

Una de las deficiencias del proyecto de ley es que vamos a poder portar hasta 28 gramos de cannabis en el espacio público, lo cual, de nuevo, es desproporcionado, porque no se imponen reglas similares en el tema del tabaco, el alcohol o el azúcar, que son las otras sustancias psicoactivas que están reguladas. No hay un límite de cuántas cajetillas de cigarros puedes traer contigo. Entonces, esa cuestión nos tiene muy enojados porque es un tema de derechos de personas usuarias. Y es un tema que se han resistido a discutir bastante en el Congreso. Muy probablemente esta ley salga con la disposición de que, al portar más de 28 gramos, se amerita una multa o varias horas en prisión.

¿Debería existir una reforma en cuestión carcelaria? ¿Se está hablando de ello?

Afortunadamente sí. Me parece que ya se tenía contemplado desde la Ley de Amnistía (2020). Eso es algo que me encanta abordar porque habla de una política más integral en vez de estar haciendo esfuerzos aislados. En la Ley de Amnistía se contemplaba excarcelar a personas que estuvieran portando por encima de los límites establecidos en la tabla. Y me parece que esto aplica con varias sustancias, no solo con el cannabis.

Ahí ya hay un antecedente importante, y ahora, en la ley del Congreso sí se está considerando la excarcelación de estas personas específicamente sobre el tema de cannabis. Es un gran avance al que vamos a tener que darle seguimiento desde sociedad civil, porque el gobierno no le va a hablar a esas personas para decirles: “Oye, ya está esta nueva ley, ahora puedes hacer este trámite para salir”. Nosotros vamos a tener que estar informando.

 

¿Qué opinas de que los mismos diputados estén usando la terminología usada por Instituto RIA, ReverdeSer y otros colectivos cannábicos?  Por ejemplo, el que utilicen la palabra usuario.

Me encanta. Hay muchas deficiencias en el proyecto y muchas cosas que me gustaría que impulsaran las y los legisladores, pero el verlos en tribuna defendiendo el proyecto y usando nuestros argumentos y nuestra narrativa es increíble. Sobre todo, me da gusto que ya no es la norma el tema de exacerbar la violencia para hacer frente a los problemas, sino buscar alternativas. Ahora sólo me gustaría ver esas palabras traducidas a documentos y acciones. Hacia allá vamos.

Una de las imágenes de la campaña informativa de la provincia canadiense Columbia Británica. El texto presenta al usuario como "colega del trabajo, compañero, usuario de drogas y fan del hockey". Imagen tomada del sitio stopoverdose.gov.bc.ca.

¿Podrías ahondar en el tema de la “gestión del placer”?

En el tema de las drogas, lo que ha imperado en el sistema internacional es la política de prohibición. Se cree que las drogas son muy riesgosas, así que el mejor consejo es “no consumas”.

Hay una política, o más bien una filosofía, que está mostrando una alternativa a esto; la política de reducción de riesgos y daños.

Para empezar, esta política reconoce que el consumo de drogas existe; es decir, hay gente que ya está usando drogas, independientemente de lo que digan o hagan las instituciones de gobierno; y ese consumo no debería hacerlas perder sus derechos humanos. Hay que acercarles servicios de salud e información para que no enfrenten tantos riesgos.

Esta política es la filosofía alterna a la filosofía de prohibición. Y dentro de esta corriente está el tema de la gestión de los placeres, que es una herramienta o mecanismo dentro del consumo responsable que te permite ir poco a poco, a prueba y error; identificar cuáles son los efectos de una sustancia en tu cuerpo o qué efectos te están o no te están gustando. Y, a partir de esa prueba y error, tomar mejores decisiones de consumo respecto a cantidades, por ejemplo. Es el aprender a reconocer estas cuestiones gestionando la situación de placer. Porque lo que nos dan las drogas es eso, placer. Y me parece que eso es lo que han estado restringiendo los gobiernos. El dejar de producir un rato para disfrutar el uso de alguna sustancia.

 

¿Las campañas de comunicación sobre el consumo responsable deberían realizarse desde esta filosofía?

Eso tiene mucho que ver con los objetivos de cada gobierno o institución al momento de implementar las campañas. Yo, como lo ha estado haciendo el gobierno actualmente, hablaría más de la estrategia nacional de prevención de adicciones. Aunque desafortunadamente ésta se aleja del propósito de brindar herramientas e información basada en evidencia, y se acerca a la estigmatización y la desinformación para evitar el consumo.

El gobierno sabrá cuáles son sus objetivos y el porqué decide realizar las campañas con esta aproximación. Lo que sí hemos visto son ejemplos de otros países que han tenido mejores resultados con aproximaciones distintas. Por ejemplo, en las campañas de Australia y Canadá puedes leer: “Juanita consumió LSD tomando en cuenta las dosis” o “Juanito es trabajador, compañero, fan del hockey y usuario de cannabis”. Se informa para un consumo ya existente y se intenta desestigmatizar a los usuarios.

¿Cómo formar parte de la discusión?

“En #RegulaciónPorLaPaz tenemos una campaña de comunicación en la que puedes entrar, tuitearle o mandarles un correo a tus legisladores, exigiendo una regulación con perspectiva de derechos humanos y justicia social”.

“Desde Instituto RIA la apuesta es el curso que dirigimos a personas interesadas en la industria emergente de cannabis en México.  Quienes ya tengan una idea de negocio y quieran emprender, o a quien quiera acceder a una red de personas que compartan intereses para generar proyectos.  Al final del curso las personas muestran un proyecto o una idea de cómo pueden sumar al tema. Hay gente que ha dedicado su proyecto al tema de la educación y de cómo usar las redes sociales para des estigmatizar.

“Los likes en redes sí te abren más puertas en la interlocución con las instituciones”.

AndreaCajiga
Soy estudiante de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública. Me gusta escribir, y callar a los que hablan en las películas.

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