El impacto de la pandemia por covid 19 ha llevado a algunos universitarios a considerar la pausa, aunque otros opinan que hay que aprovechar el tiempo incluso con las restricciones obligadas por el virus

AlumnosPrimavera de 2021

Dejar la universidad un semestre, una opción a considerar

Por: Karla Rocha

Guadalajara, Jalisco, 1 de abril de 2021.- La pandemia ha generado el cierre de escuelas, universidades e instituciones técnicas en varias partes del mundo y ha alterado la vida y el aprendizaje de toda una generación de estudiantes. Las dificultades que trajo han hecho que algunos estudiantes consideren tomar un descanso de semestre en su educación tras el cierre de las escuelas y universidades, informa la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)

Karla Rodríguez, de 19 años y quien estudia Administración de Empresas en la Universidad de Guadalajara, contó que su rendimiento y el de sus maestros no es el que sería en la modalidad presencial. “Con base en mi primer semestre puedes notar que mi desempeño ha bajado, normalmente tengo un promedio de 95 hacia arriba y este semestre lo saqué muy bajo”.

Hugo Masharelli, de 23 años, está estudiando Ingeniería de Sistemas Computacionales en el Tecnológico de Monterrey campus Guadalajara. Su motivo principal para descansar el siguiente semestre por la ausencia del networking que ofrece la universidad: “Es parte vital para mi carrera, la cuarentena no ayuda a practicarlo, tan solo ir a hacer amigos que serán tus próximos clientes”.

Karla Rodríguez y Hugo Masharelli dijeron que sus padres no están tan convencidos de que tomen un descanso de semestre. “Solo me falta un año y está esa presión de mejor terminarla que descansar”, comenta Masharelli. Los padres de Karla quieren que aproveche el tiempo de estar en su casa y ahorrarse transporte, comida, etcétera, “pero no es lo mismo la enseñanza”, repitió Karla.

Ángel Sánchez, de 19 años, está estudiando Ingeniería en Computación en la Universidad de Guadalajara y tiene una opinión distinta: “Tomarse un descanso sería como estancarse; podemos aprovechar este tiempo”. Su desempeño en la virtualidad ha sido tedioso por no comunicarse correctamente con los profesores (resolver dudas) y por los problemas técnicos de conexión o entregas de tareas. “La virtualidad me ha enseñado ser más autodidacto y te fortaleces los conocimientos”, es una de las ventajas que observó Ángel.

Si bien la duración del cierre de centros educativos aún es incierta, una interrupción prolongada del proceso educativo puede tener serias consecuencias: los estudiantes corren el riesgo de retrasar mucho su aprendizaje, tal vez nunca vuelvan a la escuela, informa en su página web de la Oficina Regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) para América Latina y el Caribe.

Imagen: Pixabay.
Karla Noemí Rocha Ávila
Es estudiante de Periodismo y Comunicación Publica en el ITESO. Periodista buscando historias que contar.

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