Muchos jóvenes tienen que enfrentar solos a la Covid 19, con no poca creatividad para pasar el trance lejos de redes de apoyo como las de sus familias; éstas son tres historias

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Enfermar en soledad: jóvenes enfrentan la Covid 19 lejos de casa

Por: Andrea Cajiga

Guadalajara, Jalisco, 11 de marzo de 2021.- Al 11 de marzo, el estado de Texas, en Estados Unidos, ha registrado más de 2.7 millones de contagios. Luis Corral, originario de Chihuahua, de 21 años, es parte de la estadística.

Este joven agente de ventas mexicano se fue a Dallas para trabajar para una compañía de servicios de electricidad. “Iba de puerta en puerta. Creo que por eso me contagié”, expresa a través de una llamada. “En ese trabajo no daban seguro, era totalmente informal”.

Cuenta que tuvo fiebre el 7 de enero; luego llegaron otros síntomas, como la tos y el cuerpo cortado. Dio aviso a su familia en Chihuahua y se aisló en el departamento que compartía con otros tres mexicanos. Afirma haber estado solo la mayor parte del tiempo, pues sus compañeros trabajaban hasta altas horas de la noche. Entre bocados a su plato de albóndigas, Luis narra que las temperaturas tejanas descendían hasta quedar bajo cero. “La calefacción estaba descompuesta; entonces, además de Covid me dio una infección en la garganta”.

Luis Corral. Foto: cortesía.

La enfermedad no sólo afectó el viaje de Luis, sino también su estado de ánimo.

“Sí te decaes bien machín. Pensaba en mi mamá haciéndome un caldito o cuidándome. Sí te agüita mucho”.

Soltó una risa ante la pregunta de cómo recuerda el manejo de la pandemia en el estado tejano: “Les vale gorro. Está todo abierto, incluso acá (en México) veo que se ponen más estrictos”.

La historia de Luis no es única: Mariana González, otra chihuahuense lejos de casa, también cuestiona las medidas de seguridad en días de Covid. “Se supone que estamos en semáforo rojo. Pero honestamente nunca he visto buen manejo por parte de la población de Guanajuato. Aquí la vida sigue”.

La estudiante de 23 años vive en Irapuato, donde cursa la universidad. Se contagió de Covid 19 en el verano, cuando la mamá de su novio resultó con la enfermedad. “Me dolía la garganta, pero creí que era por haber fumado o algo así”. Ese mismo día Mariana y su novio se hicieron la prueba; también dieron positivo.

Mariana vivió su aislamiento en el departamento que comparte con otros estudiantes, pero que tuvo para ella sola. “Le pedí a mi mamá que no se preocupara… Ella me insistió en que, si tenía síntomas fuertes, le avisara”.

Sobre cómo fue enfermar lejos de una red de apoyo, responde sin titubear:

Sí extrañas el apapacho de mami, pero significó un alivio estar lejos y no ponerla en riesgo”.

La única persona con la que tuvo contacto fue su novio, que se aisló con ella; “sin él, me hubiera vuelto loca, tanto tiempo sola y enferma”.

Mariana González. Foto: cortesía.

La historia de Mariana no es diferente a la de Nicole, quien tuvo Covid 19 lejos de su hogar y vivió la cuarentena en soledad.

Nicole Alsina es originaria de Camargo, donde “las personas no portan cubrebocas y siguen llenando las plazas”. Vive en Chihuahua. Su mamá y su hermano estaban en la Ciudad de México cuando les avisó de su contagio. Sospecha que contrajo el virus en el restaurante donde trabajaba como mesera debido a que se presentó un brote. Ella se aisló y su novio le dejaba comida en la puerta de su casa.

A pesar de lo que implica estar lejos de la familia y dar positivo a una enfermedad contagiosa, confiesa que sintió alivio porque no expuso su mamá. Aunque Nicole se sentía bien en términos generales, temía que la enfermedad se le agravara en las noches.

Un día tuvo jaqueca y, en la noche, dolor de cuello y espalda que confundió con una gripe. Algunos compañeros habían estado ausentes por diversos síntomas: “Los dueños nos tenían mal informados. Les preguntábamos si era Covid y nos decían que no… Al día siguiente fui al trabajo y supe que un chavo que estaba enfermo tuvo que ser internado en el hospital”.

Nicole. Foto: cortesía.

Ese día perdió el olfato y el gusto y se acercó a sus superiores a dar la noticia y pedir permiso para ausentarse.

Cuando entré a trabajar, firmé una carta que decía que estaba de acuerdo en no tener seguro de gastos médicos. Ya sé que no se debe de hacer, pero tenía pensiones, entonces no me importó”.

Cuando Nicole quiso volver al trabajo se enteró de que sus patrones ya tenían su finiquito listo. Una semana después de su salida del restaurante, la joven cuenta que varios compañeros se enteraron de que no estaban dados de alta en el Seguro, porque el restaurante quería ahorrar dinero.

Como muchos jóvenes que estudian o trabajan en ciudades lejanas a su lugar de origen, Luis, Mariana y Nicole se enfrentaron a la cuarentena por Covid19 lejos de los suyos. Semanas después del episodio de contagio, Nicole regresó a Camargo con su familia, pues afirma que “sí hace toda la diferencia estar en casa, que te cuiden. Eso te recupera más rápido”.

AndreaCajiga
Soy estudiante de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública. Me gusta escribir, y callar a los que hablan en las películas.

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