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Elegir entre la escuela y una pistola | por Ana Paula Carbonell

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Ana Paula Carbonell

Niños que marchan al borde de la carretera fuera de la comunidad Ayahualtempa, todos entre seis y 15 años de edad. Cargan armas, algunas más grandes que sus cuerpos. Las caras tapadas cuales guerrilleros, con miradas perdidas que no deberían estar en un niño que apenas entró a la primaria. Ésta es la realidad en el estado de Guerrero, donde las comunidades indígenas no tienen de otra más que tomar justicia por su propia mano porque el gobierno federal las ha dejado a un lado.

Éste es el tercer año en que la sociedad nacional se escandaliza al ver en las portadas de sus periódicos fotos de niños armados. Parece que se vuelve tradición indignarse y luego olvidar lo que sucede una vez el tema queda fuera de los medios. El pueblo náhuatl en Ayahualtempa lleva años en lucha contra el grupo Los Ardillos, integrado por delincuentes y narcotraficantes que controlan la zona a través de la violencia. Los niños que desfilaban forman parte de la policía comunitaria Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Pueblos Fundadores (CRACPF), y lo hacían en protesta por el asesinato de diez miembros del grupo musical Sensación. También estaban los niños como llamado de auxilio al Gobierno federal.

Esta situación es una muestra de lo peor de nuestro gobierno: cómo su ausencia genera que los niños dejen de estudiar para unirse a la policía por terror a ser asesinados. Un gobierno al que no le importan las comunidades indígenas, ni sus necesidades. Que los deja por su cuenta para proteger sus tierras contra un grupo de narcotraficantes cuya actividad el Estado no ha podido detener, sino que se ha agravado desde que el presidente Felipe Calderón les declaró la guerra.

Más allá de un problema de violencia en esta comunidad, donde se habla más náhuatl que español, es un problema de pobreza y de negligencia: 69% de la comunidad vive por debajo de la línea de pobreza. Cuando los niños terminan la primaria tienen dos opciones: seguir con la secundaria con el peligro de ser asesinados por un miembro de Los Ardillos, que tienen actividad en el poblado donde se encuentra la única escuela cercana, o protegerse al aprender a usar armas y dejar sus estudios; 54% de los habitantes de Ayahualtempa no cuenta con la educación básica terminada.

Éste es un problema sistemático como consecuencia de la discriminación a los pueblos originarios del país, a los cuales nunca llegan la ayuda y la atención. Para estos niños, el horror no termina cuando las fotos con sus armas largas salen de la primera plana ni cuando dejan de ser tema de discusión en Twitter”

Para ellos no hay televisión, no hay “mañaneras”, no saben que el aspirante original de Morena a gobernador de su estado, Félix Salgado Macedonio, fue acusado de violación. Ni un solo candidato los ha visitado para platicarles sus propuestas o ver qué necesitan. Se sienten tan desconectados que la comunidad se va a juntar para decidir si participarán en las elecciones de junio o si anularán su voto de forma colectiva.

Los gobiernos federal y de Guerrero deben tomar pasos inmediatos para resolverlo. Se debe modificar la Constitución para que se tipifique el reclutamiento de menores a fuerzas armadas, cosa que la Organización de las Naciones Unidas ya le recomendó a México que hiciera desde hace años. La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) ha publicado informes desde 2011 en los que habla de los efectos del reclutamiento armado infantil en México, donde enfatiza que se debe cumplir el segundo artículo de la Constitución Mexicana que dicta que el Estado debe eliminar prácticas de discriminación y garantizar el desarrollo de los pueblos indígenas.

Éste es un problema sistemático como consecuencia de la discriminación a los pueblos originarios del país, a los cuales nunca llegan la ayuda y la atención. Ni las campañas con discursos atractivos y poco realistas llegan a estas comunidades que se vuelven fantasmas para el Estado. Para estos niños, el horror no termina cuando las fotos con sus armas largas salen de la primera plana ni cuando dejan de ser tema de discusión en Twitter.

Imagen: Tomada del reportaje de El País "Niños armados en la Sierra de Guerrero". Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=pd_Xrn_hFRk
Ana Paula Carbonell Díaz
Estudiante de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública.

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