En el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) hay 162 escuelas de artes marciales registradas en internet y, al igual que la mayoría de los sectores económicos, se han visto afectadas por la pandemia del covid 19. ¿Cómo se popularizaron estas disciplinas? ¿Cuál es el estado actual de esta comunidad?

Reportajes

Las artes marciales: Guerreros de Oriente, de la pantalla a las academias

Roberto Vázquez Del Toro estudia la licenciatura en Comunicación y Artes Audiovisuales en el ITESO y es practicante de kung fu en la escuela Wushi Daodi. Este artículo es parte de la investigación que realiza en el PAP Mirar la ciudad con otros ojos. Memorias e identidades en el periodo de Primavera 2021.
Por: Roberto Vázquez del Toro

Artes marciales. Al leer estas palabras nos llegan varias imágenes a la cabeza. Los gritos de Bruce Lee acompañados de sus veloces golpes, o Daniel LaRusso parado en un solo pie a punto de ganar un campeonato, o Jackie Chan que se defiende con una escalera de un grupo de maleantes; incluso un panda regordete que aspira a ser el Guerrero Dragón. No importa la edad ni dónde vives, siempre pensamos en algo así cuando se habla de artes marciales.

Es increíble cómo esta muestra de otras culturas se reconoce internacionalmente, y cómo se ha convertido en parte de nuestra propia cultura. En la calle es fácil encontrar al menos una academia que enseñe alguna clase de arte marcial, y es probable que uno de nosotros haya tomado una clase de karate o kung fu en su vida. Se han convertido en parte de nuestro mundo cotidiano.

Fotografía por Viralfeed.mx. Cortesía Karate Goju-kan.

En las civilizaciones antiguas había sistemas de combate y de protección. Eran enseñanzas transmitidas a través de generaciones, que evolucionaron hasta convertirse en tradiciones, ligadas a diferentes aspectos de la cultura. Contra lo que se cree popularmente, no son originarias solo del Lejano Oriente, aunque sería imposible hablar de todos los estilos en un solo artículo. Aquí nos enfocaremos en tres de las artes marciales más populares: el taekwondo, el karate y el kung fu.

El kung fu es un arte marcial originario de China, y sus raíces pueden trazarse hasta dos mil años antes de la era cristiana. Hay varios estilos de kung fu según el área geográfica en la que se practique; en algunos estudios se han contado hasta 180 diferentes, así que, para facilitar la clasificación, se los agrupa por sus similitudes. Por ejemplo, en el norte de China prevalecen los sistemas con movimientos acrobáticos y largos, en los que se usa toda la extensión del cuerpo; en el sur es más común el boxeo, el combate de corta distancia.

Aunque empezó como una enseñanza militar que fue adoptada como defensa personal entre el pueblo, el kung fu también se practica como meditación, deporte, ejercicio y entretenimiento, y a eso debe gran parte de su popularidad.

Hacia el año 1372 la técnica de la “grulla blanca”, uno de los estilos sureños de kung fu, inspirado en los movimientos de esa ave, llegó a la isla de Okinawa, donde se adaptó a un sistema de combate originario de la región, lo que dio nacimiento a un nuevo arte marcial, el karate. El karate era un entrenamiento de defensa personal para gente del pueblo que utiliza la mano limpia y armas inspiradas en herramientas del campo, pues el uso de espadas estaba prohibido. No fue hasta muchos años después cuando el karate se introdujo a la isla mayor de Japón, donde pronto se popularizó.

Ilustraciones de Ji xiao xin shu (New Book of Military Efficiency.

La historia del taekwondo se remonta a los inicios del siglo XX, cuando Japón ocupó Corea y prohibió la práctica de las artes marciales originarias de ese país para obligar a emplear sus propios estilos, entre ellos el karate. Cuando Japón se retiró de Corea ya se habían perdido los sistemas de combate tradicionales, pero los maestros coreanos modificaron las enseñanzas japonesas para crear un estilo propio, el taekwondo. Corea difundió su nuevo arte marcial de manera internacional y consiguió que formara parte de los deportes olímpicos en el año 2000, algo que el karate y el kung fu aún no han logrado.

¿Cómo fue que estas artes marciales llegaron a nuestro país desde el otro lado del mundo? Por medio de las relaciones diplomáticas y comerciales, y también por la migración de ciudadanos de aquellos países, pero sin duda lo que le ha dado una enorme popularidad es su presencia en el cine y la televisión.

De Bruce Lee a Guadalajara

Probablemente no existe una figura más icónica en el cine de artes marciales que Bruce Lee, quien se hizo famoso en Occidente con la serie El Avispón Verde durante los años sesenta. En la década de los setenta ya se había convertido en una estrella de cine que renovó las películas de artes marciales dentro y fuera de China. Tradicionalmente, el cine de kung fu empleaba coreografías de combate inspiradas en la Ópera de Pekín, más parecidas a un baile que a una pelea. El estilo de Bruce Lee se basaba en golpes y patadas veloces; su influencia también se sintió en el cine occidental, impulsado por su película más famosa: Operación Dragón.

Las siguientes dos décadas vieron un incremento en las películas de este género. Las estrellas ya no venían solamente de China. Japón fue de los primeros países en capitalizar esa popularidad, impulsado por su larga historia de cine de samuráis. En Occidente surgieron figuras como Chuck Norris, Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal o Wesley Snipes. Gracias a la popularidad de las artes marciales mucha gente comenzó a entrenarse en ellas en todo el mundo. Aun así, China se ha mantenido como una fuerza formidable en el cine de este género, con figuras como Jackie Chan —Una pareja explosiva, 1998—, reconocido por su peculiar estilo de pelea, o Donnie Yen, de una generación más reciente, quien ayudó a revitalizar el género con la saga Ip Man.

Una escena de Karate Kid (1984).

Estos filmes y programas de TV con sus estrellas convirtieron a las artes marciales en una parte importante de la cultura popular de varios países. En años más recientes se debe resaltar el papel decisivo de las series japonesas de animación. Debido a estos largos años en los medios, muchas personas han desarrollado una especie de alfabetización de estos métodos de combate, y han adquirido la habilidad de reconocer sus aspectos básicos e incluso han aprendido un poco de las culturas donde se originaron. La película de animación Kung Fu Panda fue reconocida en China por su representación de su cultura tradicional y sus leyendas, a tal punto que se produjo un debate dentro de la comunidad artística de China: ¿por qué ellos no han logrado una película sobre su propia cultura con el mismo éxito?

La edad de oro del cine de artes marciales coincide con las décadas en las que se fundaron escuelas e instituciones en México y en el ÁMG. Desde entonces han estado enseñando y transmitiendo una parte significativa de esa cultura, una cultura que con el tiempo se ha mezclado con la nuestra.

Cartel de la película de Dreamworks Kung fu Panda.

Algunas de estas escuelas, como Taekwondo AMMDK o Artes Marciales Hoi Jeon Moo Sool, han estado activas durante casi 40 años. Otras tienen sucursales por toda la ciudad, como la cadena Goju Kan Karate. Hay instituciones dedicadas al desarrollo y práctica de las artes marciales, fundadas desde los años setenta, como la Federación Mexicana de Karate, la Federación Mexicana de Taekwondo, la Federación Mexicana de Wushu y Kung Fu o el Templo Shaolín México, AC. Todas éstas impulsan su práctica como deporte y como cultura, cada una en diferentes grados.

Durante la pandemia de covid 19 este sector económico y cultural se ha visto gravemente afectado. Primero con la cuarentena, que obligó a varias escuelas a cerrar de manera temporal o permanente. Ahora que ya tienen permitido abrir, las restricciones han traído un cambio en sus prácticas, enfocándose en ejercicios y técnicas que no requieren contacto o cercanía física. Las escuelas han perdido la mitad de sus alumnos, en el mejor de los casos, y las nuevas inscripciones disminuyeron drásticamente. Son escuelas que podían tener de 20 a 40 alumnos por clase y que ahora se limitan a ocho, lo que depende del espacio disponible.

La comunidad de las artes marciales se encuentra muy afectada, aunque muestra signos de recuperación; el interés por aprender y practicar estas técnicas sigue vivo, un interés por formar parte de un grupo de personas unidas por disciplinas que favorecen la salud, la práctica física, la meditación e incluso el arte. Esa diversidad es una parte clave de las artes marciales, que quizás están más integradas a nuestra cultura de lo que podría parecer. Artes que trascendieron la pantalla grande y se infiltraron en el imaginario colectivo de nuestra sociedad. No importa tu edad ni de dónde eres, todos pensamos en cosas parecidas cuando alguien dice: artes marciales.

¡¡¡REGRESAMOS A CLASES!!! Domingos de 9:00 A.M. a 10:30 A.M., Polideportivo revolución, (a espaldas del CETI) gimnasio...

Publicado por Tennen Rishin-ryu Kenjutsu en Viernes, 19 de marzo de 2021

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