Rafael y Diego se encargan de la mezquita Isa Ibn Maryam, en Guadalajara. Los dos se convirtieron al islam al tener contacto con culturas diferentes y, a pesar de que han sufrido discriminación, aseguran ser muy felices como integrantes de esa comunidad.

Por: Arturo Flores

Jugar ajedrez en línea llevó a Rafael a conocer el islam. A sus 17 años, jugaba con personas de todo el mundo; algunos de ellos eran musulmanes. Rafael se interesó por su cultura, investigó al respecto y terminó descargando una versión del Corán en línea. Lo leyó por curiosidad; cuando lo terminó, no tenía duda: el Corán era de inspiración divina.

Nacido en una familia católica, le pareció que en el Corán se hablaba de Dios de una manera distinta a la que él estaba acostumbrado; se le engrandecía de manera muy bella y estaba lleno de agradecimientos hacia Él. Su familia empezó a imaginar que algo estaba pasando con él un par de años después, porque se ausentaba a la hora de sus rezos y a veces hacía ayunos. Cuando confirmaron de qué se trataba, les resultó difícil aceptar su decisión, pero al final lo hicieron.

Rafael logró incluso conseguir una beca para viajar a Arabia Saudita y asistir a la Universidad Islámica de Medina. Su familia se asustó en un primer momento, pensaba que lo iban a reclutar. Rafel cuenta que lo malo hubiera sido que no se asustaran al dejarlo ir a un país tan lejano, pero al final logró irse. Ahí, Rafael aprendió árabe y a leer el Corán en ese idioma. Leer el Corán en árabe es muy importante porque es poesía y, como tal, sólo se puede apreciar en su totalidad en su idioma original.

Cuando regresó a México, en 2015, Rafael tuvo la iniciativa de hacer una mezquita; tenía la necesidad de un lugar donde hacer oración. Logró rentar el lugar, y desde entonces, en la calle Hospital 888, se encuentra la Mezquita de Guadalajara Isa Ibn Maryam. Ahí ocupa el cargo de Imam, que es quien dirige la oración. Muchos de los fieles que ahí se congregan son mexicanos convertidos al islam, como el caso de Diego Lomelí, quien empezó a conocer el islam en un intercambio que tuvo en prepa, y después de tener una experiencia cercana a la muerte decidió abrazar esa religión.

A pesar de que han tenido experiencias favorables con la comunidad tapatía, reconocen que sí han sido víctimas de islamofobia, en especial las mujeres que forman parte de ese colectivo; Rafael cuenta que, como su vestimenta es más notoria y diferente a la de los tapatíos, a veces les dicen cosas como: “mejor regresen a musulmania”. Rafael considera que eso se debe a la mala educación que tienen las personas, y que se sigue viendo a los musulmanes como un grupo foráneo, aunque sean tapatíos. “Simplemente, una vestimenta distinta detona intolerancia”, admite Rafael.

Diego ha tenido experiencias similares. Uno de los miedos que él tenía al convertirse al islam era la dificultad de encontrar trabajo. “Algunas empresas me preguntaban cuál era mi religión. Yo no iba mentir, y cuando decía ‘el islam’, hacían una cara rara y me decían: ‘nosotros te llamamos’”. También dice que algunos musulmanes han tenido dificultad para rentar vivienda.

A pesar de esto, ambos son felices en su religión. Rafael, en su experiencia, ha encontrado muchas herramientas para la paz en el islam; Diego se queda con la experiencia de escuchar la belleza del Corán: “cuando escuchas el Corán en árabe, sientes cómo se te eriza la piel, es una experiencia muy bella”.

La comunidad musulmana de Guadalajara es muy abierta, y tanto Diego como Rafael siempre están dispuestos a conversar con los tapatíos curiosos y hablarles acerca de su fe.

El islam en Jalisco

El islam es una de las religiones minoritarias más pequeñas en Jalisco, con un total de 645 adeptos contados por el INEGI; a pesar de esto, Rafael dice que son muchos más y afirma que cada año se convierten de 10 a 15 personas. Se distribuyen principalmente en grupos de edad de 25 a 44 años, aunque se observa un grupo importante de adeptos de 5 a 14 años, lo que puede indicar que están naciendo más personas dentro de esta religión.

Junto con el cristianismo y el judaísmo, el islam forma parte de las tres religiones abrahámicas y es una de las 5 religiones más practicadas en el mundo. Creen en el Dios de Abraham, y también Jesucristo forma parte de sus profetas, pero el profeta final y el más puro ejemplo de vida se concentra en Muhammad.

Desde el atentado terrorista que provocó la caída de las Torres Gemelas en el 2001, la islamofobia se ha convertido en un fenómeno recurrente en países donde esta religión es una minoría.

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