Ciudadanías

“Ser conservador es un acto de rebeldía”

Por Sebastián Méndez

Emilio, 25 años

A pesar de estar más interesado en la opinión pública, ha sido contactado dos veces por partidos políticos para proponerle una candidatura, definido por él como un partido de derecha (PES) y uno de izquierda (MORENA). Emilio se considera de derecha, pero siente que es muy simplista dividir las ideologías en dos bandos en estos momentos. Él cree en el libre mercado, el conservadurismo y el patriotismo, porque el conservador no busca que todo sea igual, pero parte de la idea de que las cosas buenas son difíciles de crear y fáciles de destruir, como la libertad, el orden o la paz. Mi estado, mi nación, nadie más sabe cómo son las cosas más que nosotros mismos.  

Los 3 pilares de la postura de Emilio se basa en en la filosofía Griega clásica, las instituciones Romanas y la ética judeocristiana. “Muchos creen que el feminismo logró una igualdad y no, fue el cristianismo. Tenemos instituciones legales gracias a los Romanos, que se basaron en los 10 mandamientos de la cultura judía”.

La postura ideológica y política de Emilio inició en la preparatoria, mientras pasaba por crisis existenciales, estudiaba filosofía se le ocurrió leer la biblia, los evangelios y ahí fue donde encontró “todo”, un dios que lo sabe todo y además, se lo quiere conferir al humano. Todas sus decisiones en cuanto a economía-política, tenían que estar respaldado en los textos sagrados, pues para él es la verdad absoluta. El otro momento fue en la universidad, donde describió que la mayoría de los maestros van por líneas progresistas, feministas, marxistas, y nadie se cuestionaba nada. “Hoy la mayoría de los borregos van para un lado, yo no sigo esto. La naturaleza del joven es ser rebelde, y ser conservador hoy en día, es un acto de rebeldía”.

Para Emilio el  ser de izquierda tiene una connotación errónea de antisistema, pero de su lado está hollywood, el fondo monetario, la prensa. Y cuando Emilio comenzó gracias a la pandemia a usar más sus redes sociales por cuestiones de tiempo lo hizo un blanco de debates ideológicos sobre aborto, religión, capitalismo, entre otros.

Aunque participa en muchos movimientos y grupos de derecha, para Emilio el más importante es Sublevados, una plataforma para difundir las ideas acordes a su ideología, y el objetivo principal de este medio es darle voz a los conservadores, la mayoría de las personas en México.

A pesar de buscar enfocarse en la opinión pública, la política es un tema de importancia para Emilio, y más en el contexto actual del país, donde a pesar de que no hay hoy un partido con el que se sienta identificado, su objetivo a cualquier costa es quitarle la mayoría en el senado a López Obrador, y aunque está de acuerdo en las dictaduras transicionales cree que la mejor forma para el cambio en México por el momento es por la vía democrática.

Para Emilio lo que necesita México es un gobierno populista de derecha, que no tema en dar sus postura o ideas por el miedo a perder votos, alguien como Bolsonaro o Trump, “que se den cuenta que la izquierda saqueó su país”, un candidato que se case con su mercado, con su gente. Pero lo más importante y lo que considera lo mejor que le puede pasar a México es cristianizarse, que se base en un gobierno pragmático, que reduzca impuestos, y desregularice el mercado.

Al final la participación en la política nunca fue su interés, pero “si la patria lo demanda” lo hará. Lo han denunciado por lo que escribe, le han quitado el micrófono y hace una invitación a que se revise este tipo de políticas que censuran la opinión, porque “cuando censuras, le robas la verdad al público”.  

Ana, 27 años

Aunque nunca le ha interesado demasiado la política partidista ni las noticias sobre presidentes o gobernadores, Ana siempre se ha considerado a sí misma como una conservadora. Viene de una familia bien, siempre ha votado por el PAN y estudió su licenciatura en la Universidad Panamericana. Su posición política nunca le había representado un problema hasta que empezó a utilizar Bumble, una aplicación de citas. En el perfil de esa app, además de la edad o la universidad donde uno estudia, se puede poner la posición política como parte de la información personal. Ana comenzó a conocer personas ahí y como ella había puesto en su perfil que era conservadora, muchos de sus matchs se burlaban de ella, la criticaban o incluso la insultaban. En ese momento Ana tomó una actitud más defensiva respecto a su ideología. 

Otro evento muy relevante para Ana fue la marcha por el día internacional de la mujer, el 08 de marzo de 2020. Ella asistió porque, en ese momento, se consideraba feminista, sin embargo, durante la marcha vio como agredían a un fotógrafo pintandole la cara con grafitti y también vio como golpearon a un grupo pro-vida que rezaba frente a la catedral metropolitana. Si antes ya sentía cierta distancia con el feminismo, a partir de ese día asumió una actitud frontalmente antifeminista. Una actitud que empezó a expresar en sus redes sociales, especialmente en Twitter. Antes de la pandemia, Ana no usaba mucho Twitter. Durante la cuarentena, con tanto tiempo libre, empezó a publicar cosas sobre lo que había sentido durante la marcha del 8M. Su perfil tenía muy pocos seguidores, unos cincuenta, pero con sus publicaciones antifeministas su cuenta se llenó de cientos de insultos, burlas y agresiones. Ana se sintió muy sola. Una amiga le comentó que había un grupo de  tuiteros que la podía ayudar a defenderse. Ana aceptó entrar en contacto con ellos; le sorprendió descubrir a tantos jóvenes que compartían su ideología. 

En cuestión de semanas, Ana consiguió casi dos mil seguidores en Twitter. Además, este grupo de “tuiteros que la podían ayudar a defenderse” del que le habló su amiga, eran otros estudiantes de universidades privadas con los que Ana entabló relaciones de amistad. En sus propias palabras, estos nuevos amigos la hicieron ser más agresiva y más intensa en redes sociales. Y se nota. Ana se infiltró en grupos feministas para “conocer al enemigo desde dentro”. Incluso, en su cuenta, hizo una dinámica que llamó #ExponiendoFeministas, en la que compartía información que sacaba de grupos de mujeres que buscaban abortar desde casa utilizando misoprostol. 

Pelear en redes sociales, poco a poco, absorbió una enorme cantidad del tiempo de Ana. Eso la hizo cerrar sus cuentas de Twitter o Facebook un tiempo porque se sentía exhausta. Al final volvió porque ahí se siente segura. Los asuntos partidistas, las elecciones o los conflictos institucionales le siguen sin importar a Ana. Lo que ella busca es una comunidad donde no la ataquen por “nadar contracorriente” y en donde pueda ayudar a combatir al enemigo. Ana considera que antes la izquierda estaba en la UNAM y en el Politécnico. Ahora, “con todo esto del feminismo”, la izquierda está en todos lados y Ana quiere, a través de sus redes sociales y de los grupos en que participa, llegar a más jóvenes para decirles que no deben agachar la cabeza por ser conservadores, que no están solos. 

Jesús, 22 años

Con un enfoque más personal hacia lo social que lo político, donde ha participado en eventos, colectas, servicios sociales, conferencias, entre otras cosas, Jesús, es el director de Juventud y Vida Guadalajara, donde un grupo de jóvenes se une para defender y promover la vida en todas sus etapas, aunque también es importante el tema de la familia. 

Jesús en el campo social, siempre ha sido conservador y los valores que lo rigen son: la familia, la vida, las virtudes de la Grecia clásica, la ética judeocristiana, la libertad básica y la propiedad privada. Y en el ámbito político  se define a sí mismo como un partidario político de derecha, una ideología que ha ido cambiando con el tiempo, pues mientras se encontraba en secundaria y preparatoria se inclinaba por una postura centrista, con algunos tambaleos entre izquierda y derecha, pero en su universidad aprendió a buscar la “verdad” y comprometerse con ella, donde de nada sirve creer en algo si no lo conoces, y después de estudiar “más y ver las consecuencias de las distintas ideologías” decidió considerarse de derecha.

A pesar de que su enfoque no sea el político, Jesús creé, que hoy en día, en México no hay algún partido que lo represente, no hay “doctrinas” claras, no se rigen por valores o ideales, aunque sí tienen guías morales, “como en Morena, que es lo que diga el presidente”, para el, los partidos y los candidatos se venden al mejor postor, ya sea para sobrevivir o por intereses propios. Y que si bien el PES llegó a representar esperanza para la ideología de derecha, todo se esfumó cuando se aliaron con AMLO. 

Así como Jesús participa en un movimiento de jóvenes de derecha, ha estado involucrado en acciones desde hace más de 7 años, como los grupos juveniles católicos y misiones. Pero lo más importante para él, ha sido el contacto con las personas, como cuando asistía a hospitales para su servicio social y podía jugar con niños al igual que podía “dar esperanza a sus papás”.   

Hoy en día hablar sobre ideologías a veces terminan en debates pero a Jesús ser un joven de derecha no le ha afectado en su libertad de expresión, sin embargo a su círculo social sí, más que nada con los grupos feministas, o los que no comparten sus mismas ideas, estos grupos para Jesús “son intolerantes con ciertos puntos de vista”, buscan ser “policías de la verdad” donde definen que está bien o mal, no dialogan y censuran. 

En los temas actuales políticos en México, Juvi buscará conversar con partidos y candidatos para poder mostrarles sus puntos de vista, que es lo que creen, lo que quieren, defender la vida, la familia. Para él, México necesita un cambio total, una oposición, porque es necesario un balance, y aunque piensa que no todos tenemos las mismas ideas, se necesitan candidatos honestos que vean por el bien común, dejar a los corruptos que pasan de la A a la B  y que los partidos políticos estén unidos porque hoy “Morena es más fuerte, y si siguen con ese poder absoluto puede ser peligroso para el país, las consecuencias ya se están viendo”.

Se necesita que los candidatos, logren una unión entre las polarizaciones, que queden atrás los  fifis vs chairos, neoliberales vs los de morena, que exista unión y claridad. 

Para Jesús, a México le hace falta un partido de derecha, que se comprometa con la ideología misma, no se acepte a cualquiera, donde los políticos suban por méritos y por la democracia. Porque la transparencia, los organismos autónomos, la protección del INE es necesario para un mejor país. Al día de hoy para Jesús vamos en un retroceso económico, es muy importante el libre mercado, y él se considera  de derecha en lo político, conservador en lo social y liberal en lo económico. 

Grettel, 17 años 

Desde niña su familia ha sido conservadora, y aunque ella no estaba muy familiarizada con estos términos hasta que abrió sus redes sociales y empezó a ver las problemáticas de hoy en día. Grettel se identifica por el momento como conservadora y una joven de derecha/liberal, y para ella, la política en México, de forma específica en los partidos donde “no están bien posicionados, todos los partidos de supuesta derecha son más centristas tirándole a progres o de izquierda, pero es lo que hay”. 

Uno de los temas más importantes para Grettel son los derechos humanos, y para ella, en el contexto actual en el que vivimos, sufrimos bastante por el respeto de ellos mismos porque hoy, hay países con una “deshumanización enorme y el libertinaje es inmenso” pero algo muy importante es no caer en los extremos. De un lado por el capitalismo, el hecho de la venta de órganos, sin una regulación de mercado, donde los hombres ricos se vuelven más ricos y no se ve el valor intrínseco de la persona humana. Y por el otro lado el comunismo que “nos quiere a todos igual de pobres”

Para ella el ser de derecha es querer el bien común basado en los datos, experiencias anteriores como humanidad, ya que se ha demostrado que el izquierdismo no es la respuesta, y el verdadero camino es la derecha, y aunque establezca que “suena fascista, es el camino que ha funcionado mejor y el que ha persistido durante años”.

En su camino por su ideología describió que ya hacía acciones o cambios sin darse cuenta, como ayudar en una casa para mujeres embarazadas en estado de vulnerabilidad que las recibe y da apoyo gratuito, ir a comunidades marginadas en Veracruz y después también el poder abrir Juventud y Vida en Córdoba, una asociación de jóvenes luchando por la vida.

A sus 17 años, Grettel es subdirectora de Juventud y vida, Veracruz y miembra de Sublevados, donde fue contactada vía Twitter, gracias a que usaba su red social para “alzar la voz”.

Relató, que Sublevados, es una plataforma para difundir el conservadurismo, posturas de derecha conservadora y liberal, donde hay miembros conservadores, liberales y paleo libertarios, el objetivo es “difundir las ideas del conservadurismo, el conservar las tradiciones y lo que ha funcionado a lo largo de la sociedad, con una sana relación iglesia estado”.

Grettel afirma que Sublevados tiene una influencia política por fuera, pero aun así, ya hay una diputada por el PAN, Elsa Méndez, en la fila de la plataforma. Y buscan “reivindicar al PAN, para que vuelva a ser lo que era antes”.

Hoy en día Grettel no se siente identificada con los partidos políticos, pero sí con algunos candidatos como la diputada Elsa Méndez o Carlos Leal, personas que comparten su forma de pensar y no les da miedo decirlo.

En sus acciones por su ideología Grettel ha tenido experiencias agradables, como el conocer gente que comparte sus ideas, aunque también ha tenido amenazas y le han costado amistades su forma de pensar. 

Para ella lo que México necesita es “gente honesta, mexicanos que tengan ganas de trabajar, personas que se den cuenta de que estamos en tiempos difíciles y vendrán tiempos peores” ella afirma que es momento de actuar, porque si no, no habrá vuelta atrás, ya que se están imponiendo agendas políticas e ideológicas como la inclusión y la legalización del aborto, porque lo que “hay que hacer es alzar la voz y hacer ver a los representantes que es lo que realmente el pueblo mexicano quiere, que no queremos sus inclusiones, agendas de género, si no, soluciones reales para los problemas que hay hoy en día” y no hay que dejar que “te laven la cabeza, hay que investigar y dudar por si solos, no dejarse llevar por modas”.  

Sebastián Méndez Dorantes
Es estudiante de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública.

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