El documental El silencio del Topo cuenta la historia de Elías Barahona, un periodista que colaboró con el ministro guatemalteco Donaldo Álvarez Ruiz sin que éste supiera que en realidad era un espía, y con su biografía revive la atención sobre la guerra de los años setenta

Reportajes

Un agente secreto contribuye a la verdad en Guatemala

Por Ana Paula Carbonell

En medio de la guerra civil de Guatemala en los años setenta, un periodista vinculado a un grupo guerrillero se infiltra en el gabinete del ministro Donaldo Álvarez Ruiz, uno de los políticos más violentos de la historia del país. El documental El silencio del Topo, de Anaïs Taracena, recupera la historia detrás de Elías Barahona, quien durante cuatro años fue la mano derecha de Álvarez sin que éste supiera que en realidad era del bando opuesto.

Guatemala, como muchos países de Latinoamérica, está marcado por una historia turbulenta, violenta y llena de huecos. Muchos de los sucesos de la guerra civil quedaron escondidos o borrados por completo por el gobierno, por lo que solo quedan los testimonios de quienes sobrevivieron. Barahena fue de los pocos testigos vivos que hubo para probar muchos de los crímenes de Álvarez.

La película guía al espectador a través de entrevistas con amigos de Elías que no sabían que era infiltrado y lo consideraban un traidor: una de sus hijas, un compañero periodista que era de los pocos que sabían la verdad, a la par de videos históricos del ministro y las protestas en las calles. Taracena incluye además fragmentos de cartas de Elías, con reflexiones poéticas que ayudan a hilar la historia.

El silencio del Topo se estrenó el 5 de octubre de 2021 en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y está nominada en la categoría de Largometraje Iberoamericano Documental. Tendrá funciones en Cinemex Plaza Patria durante la semana.
Elías Barahona, en una de las escenas del documental que cuenta su historia como agente secreto. Imagen: cortesía FICG.

Barahona no fue tan conocido en Guatemala, aun después de que se declarara como infiltrado; para Tarecena era primordial dar a conocer su historia. “Muchos no conocen lo que pasó, no conocen su nombre. Me parece importante mostrar que él existió, lo que logró hacer, las personas que ayudó a salvar”. Ser un espía secreto no es tan divertido como se pinta en las novelas, es un trabajo solitario, donde tu vida está en riesgo a diario.

Hoy en día Donaldo Álvarez sigue prófugo, aunque hay sospechas de que se esconde en Miami. A pesar de que poco a poco las cosas salen a la luz, no se termina la impunidad. Los personajes del documental son personas cansadas de la violencia que han vivido, que no dejan de vivir. En ese contexto, El silencio del Topo es una historia de valentía y sobre los límites a los que llega la maldad humana.

Ana Paula Carbonell Díaz
Estudiante de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Pública.

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