Foto: @fcjuarezoficial

El primer paso es predicar con el ejemplo

 

“¿Hay viejas? No, ¿verdad?, ¿Maricones? El primero, ¿quién va a ser el primer maricón? Chin mano, puros machos entonces. ¡Qué bueno! Han seleccionado bien, ya están limpiando la casa.”

Así comenzó la conferencia de prensa postpartido de Ricardo “el Tuca” Ferretti tras el encuentro que vio perder a sus Bravos de Juárez 3-0 frente a Tigres. En el marco de una sanción de índole internacional propuesta desde la FIFA para erradicar la discriminación en los Estadios, el técnico de origen brasileño protagonizó un nuevo escándalo haciendo uso de lenguaje discriminatorio y de forma burlesca.

No hace más de 6 meses, durante el mes de julio, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) dieron inicio a la campaña #GritaMéxico para “celebrar la diversidad y la inclusión en el fútbol”. Dicha campaña tenía como propósito principal erradicar el grito homofóbico en los estadios y fortalecer las campañas de inclusión y no discriminación con perspectiva de género.

Yon de Luisa, presidente de la FMF, comentó: “Asumiendo con gran responsabilidad y compromiso los reflectores de nuestro deporte, y considerando el próximo inicio del torneo Apertura 2021 de la Liga MX, hoy quiero agradecer el esfuerzo de cada uno de los clubes para la implementación del esfuerzo necesario y conjunto para erradicar las prácticas discriminatorias como por ejemplo, el grito homofóbico en los estadios”.

La campaña apareció justo un mes después de que, en junio de este mismo año, la FIFA sancionara a la FMF con un veto de dos partidos sin público y una multa económica de 60,000 francos suizos debido al polémico grito que se escuchó durante el torneo clasificatorio de la CONCACAF a los juegos olímpicos. Después, la sanción se redujo a un partido que se cumplió en septiembre. Poco más de dos meses después, la FIFA impuso una nueva sanción a México tras las investigaciones realizadas durante el parón internacional del mes de octubre en los partidos en los que “el Tri” enfrentó como local a las selecciones nacionales de Honduras y Canadá. Esta vez, la multa consiste en 100,000 francos suizos y la realización de los próximos dos partidos de la selección de fútbol varonil a puerta cerrada.

El problema fundamental de todo esto es que las sanciones van en aumento y ninguno de los actores involucrados parece aprender de los errores cometidos en el pasado. En la mayoría de los estadios del país se sigue escuchando, jornada tras jornada, el despectivo grito homofóbico. Sin embargo, es difícil pedirle al aficionado común que no incurra en estas prácticas cuando sus “ídolos” son los primeros en fomentar mediante su discurso el odio y la discriminación.

Ferretti no es ajeno a la polémica. Durante sus más de 40 años involucrado directamente en el fútbol mexicano, “el Tuca” siempre ha causado controversia por su forma de pensar y la manera en la que declara abiertamente frente a las cámaras. Caprichos, berrinches, enojos y mentadas de madre se han vuelto algo común cuando se sigue al técnico brasileño y, sin embargo, puede que este incidente sea el más lamentable de todos. Nadie te pide que cambies ese carisma tan tuyo, “Tuca”, te pedimos que entiendas el mundo y el país en el que vives.

Es difícil medirse a sí mismo cuando los responsables de imponer sanciones y el sistema son tan permisibles con este tipo de temas. A nadie involucrado en el fútbol mexicano le es ajeno el caso de Renato Ibarra o la gigantesca brecha salarial entre las ligas varonil y femenil. Aún más, nadie puede negar la presencia del grito homofóbico en los estadios y la falta de medidas tomadas por la FMF y sus directivos para con los clubes y miembros pertenecientes a la liga.

A los Yon de Luisa, a los Mikel Arriola, a los Gerardo Torrado, a los directivos, técnicos y jugadores de todos los equipos profesionales del país se les escucha declarar cotidianamente sobre las medidas que se deben tomar y sobre las graves consecuencias que tienen la discriminación, el racismo y la violencia, no solo en el mundo del deporte, sino en la vida social de todas las personas. Tal vez y, solo tal vez, les hace falta entender que el primer paso es predicar con el ejemplo, imponiendo sanciones cuando y donde se tengan que imponer, y teniendo un código de comportamiento adecuado para este mundo que es de todos.

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